Los medicamentos para la disfunción eréctil ayudan a mejorar el flujo sanguíneo a la región del pene, a menudo utilizando inhibidores de la fosfodiesterasa como el sildenafil. Los pacientes deben tener precaución, ya que pueden presentarse efectos secundarios después de tomar sildenafil en dosis altas , lo que podría afectar la salud.